Coreomanía

Cuando pensé que iba a ser dominada por mi mente, Bailé.
El agobio se rompió en un grito y me liberé
gocé con el movimiento de cada uno de mis músculos.
Cuando estuve mucho más suelta, me di cuenta que la estaba pasando bien,
que me reía de mis chistes y jugaba conmigo misma.
Cuando Bailo no cuestiono
dejo de pensar que voy a salvar el mundo
Cuando Bailo no actúo según sus parámetros
estoy
la música no me indica cómo Bailar, 
le rezo al Dios que quiero cada día
el alma es sabia y prioriza lo que necesita por encima del deseo

 

Volvi a encontrarme con 20 horas de material doméstico que mis padres filmaron con paciencia y entusiasmo desde 1991 al 2011. Y esta vez ese archivo me pareció revelador. Me descubrí expresándome a través de la danza a lo largo de los años, como parte del juego, de la libertad, del histrionismo, como terapia, espacio para esas células que gozan de energía vibrante.

El Baile hace que fluya y dejemos de luchar. Conecta con lo que fuimos. Nos regresa al núcleo.

El proyecto pretende ser un acercamiento a reflexionar sobre esta forma de conexión y una invitación para todos aquellos que se animen a hacerlo. Para quienes la danza es parte de su vida y para los que se recuerdan bailando de niños pero no sabrían cómo hacerlo de adultos.

  1. Recuperemos ese material en el que alguien nos registró bailando de niños, espontáneos, despreocupados.
  2. Bailemos con ojos y sensibilidad de adultos.
  3. Exploremos y reflexionemos sobre lo que nos pasa cuando bailamos.

 

captura-de-pantalla-2016-11-28-a-las-19-37-52