Ritmos

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Transitar una misma situación de diferentes formas: detenerse ante las masas, la gran saturación de imágenes y sonidos; abstraerse hacia lo pequeño, casi lo invisible.

Los  diferentes tipos de imágenes —algunas estáticas con poca información visual, otras más cargadas de movimiento— nos transmiten sus propios ritmos. La percepción sonora advierte lo mínimo de una melodía o la variada gama de la armonía, explorando, a la par, la imagen que la mente levanta a través de un sonido.

La musicalidad de la naturaleza; el paso del tiempo en una persona, que contrasta con el primer latido; el pulso del azar, sin guión posible, y la cadencia del juego, conviven todos en el compás de la vida.

La atención es la que decide el foco.